Si se sienten con fuerzas echen un vistazo a la página web de Hazteoir que, como sabrán, es la organización con la que la revista Zero, orientada a algunos hombres homosexuales, hermana a UPyD en una querella llena de imaginación. En dicha página podrán leer que a Fernando Ferrín Calamita se le ha juzgado por ser católico, mediante un juicio politizado y dirigido por el lobby gay. Es más, esto mismo es lo que ha venido a decir el propio Ferrín Calamita en diversas declaraciones. Entiendo que ciertas personas necesiten apelar a oscuras y torcidas conspiraciones para explicar su malestar. La apelación en cuestión es un astucia psicológica que, usada inconscientemente, te ofrece una imagen mejorada de ti mismo, y usada conscientemente se la ofrece a los demás. También encuentro comprensible que los espíritus gregarios no conciban logros individuales, sino sólo aquellos que estén amparados por colectivos influyentes.
Por eso, porque comprendo la actitud del sin par juez, me duele comunicarle que el lobby gay (si por ello entendemos a colectivos de homosexuales y/o políticos homosexuales influyentes) no ha amparado ni a Vanesa ni a Susana. Y lo afirmo como amigo de ellas que ha estado acompañándolas durante todo el proceso kafkiano, terrible y doloroso al que el condenado Ferrín Calamita las ha sometido. Daré detalles.
Lo primero que hicieron Vanesa y Susana fue tener la paciencia del Santo Job, que aguantó las desgracias causadas por el Diablo con el permiso de Yahveh. Ellas aguantaron una tras otra varias cartas inauditas y preocupantes, y las aguantaron con la esperanza de que en algún momento se obraría el milagro y el juez daría por acabada la tortura. Como quiera que el milagro no terminaba de obrarse, decidieron buscar asesoría. Fue muy de agradecer la buena disposición que mostró Begoña García Retegui, poniéndolas en contacto con Rosa Peñalver Pérez (actual presidenta de la ejecutiva regional del PSOE), y la buena disposición de ésta trasladando su caso a las altas esferas, es decir, el ámbito de Pedro Zerolo (Secretario de Movimientos Sociales y Relaciones con las ONG del PSOE). Por desgracia éste y los suyos no les hicieron ni el más mínimo caso. Repito: el justiciero Zerolo no se dirigió a ellas para nada, ni siquiera para decirles que habían llamado a la puerta equivocada. Quiero pensar que el hecho de que todo aquello ocurriera en el periodo de las elecciones autonómicas y municipales no tuvo nada que ver. Otra de las puertas a las que llamaron en busca de orientación fue a la Federación Española de Lesbianas, Gays y Transexuales (FELGT). En concreto hablaron con Beatriz Gimeno, presidenta de la FELGT desde 2003 hasta marzo de 2007 y experta en feminismo lésbico (sic). Uno tiende a pensar que alguien con semejante perfil mostraría al menos algo de empatía con Vanesa y Susana. Tremendo error: la tal Beatriz Gimeno les contestó de muy mala gana, y sugiriendo, imagino que tras un hercúleo esfuerzo por ser amable, que se cambiaran de ciudad si el juez que les había tocado en Murcia no les gustaba. ¡Con un par, claro que sí! ¡Cuánta lucidez y sensibilidad en sus palabras! ¿Cómo me he estado perdiendo hasta ahora la obra de tamaña pensadora? ¡Voy corriendo a comprarme todo libro firmado por la susodicha! En fin.
¿Dónde está entonces el lobby gay en este caso? Me hizo gracia ver en la tele a un iluminado que apoyaba a Ferrín Calamita con un cartel que rezaba “Lobby gay = Anticristo”. No digo yo que no sea cierto, ¡vete a saber!, pero está claro que eso no tiene nada que ver con el asunto de Vanesa y Susana.
Pues eso, que, por mucho que se asombre el perplejo Calamita, han sido dos mujeres sin más apoyo que el de su familia, amigos y abogados, las que le han llevado a los tribunales y le han puesto en los aprietos que merece. Dos mujeres, lesbianas y casadas, y madres de una niña estupenda. Un consejo: ahora relájese y disfrute del progreso, señor Calamita.
A ver si lo entiendo……el Movimiento LGTB (Zerolo, Beatriz Gimeno, la FELTB y muchísima más gente entre la que no esta UPyD) han impulsado reformas legales para que los gays y lesbianas puedan casarse y adoptar hijos, para que las compañeras sentimentales de las madres lesbianas que se somenten a procesos de reproducción asistida puedan adoptar al niño que viene al mundo, han exigido publicamente (antes del caso Calamita) que se expulse de la carrera judicial a los jueces que vomitan homofobia en sus sentencias…..pero usted, sin embargo, critica que desde el movimiento LGTB pasarán olímpicamente de Vanesa y Susana, cuando es evidente que estas “Dos mujeres, lesbianas y casadas, y madres de una niña estupenda” en parte pueden serlo (casadas y madres legales) gracias al esfuerzo y al trabajo de toda esta gente a la que usted trata con desdén y falta de consideración.
Es cierto que UPyD no existía cuando se debatieron las reformas para igualar los derechos de todos los ciudadanos, pero uno los impulsores e ideólogos de UPyD, Fernando Sabater, no se cansa de afirmar que la inseminación artificial de las lesbianas le parece una gran inmoralidad. Se estará Nicolás Zaragoza perdiendo hasta ahora la obra de tamaño filósofo-pensador?
PD : Lo único positivo de su artículo es que por lo menos usted habla de Lobby Gay (que podría ser el Anticristo, ¡vaya usted a saber!) y no de “Inquisición Gay”, como hizo el homófobo oficial de UPyD, el impresentable Carlos Martínez Gorriarán.
Y es verdad. Existe una inquisición Gay. La capitaneada, por ejemplo, por la jocosa revista Zero.
Suerte a la revista Zero en su querella contra UPyD y HazteOír.